Datos personales

Abogado egresado de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP). Especialista en contratación pública. Asistente de Vocal en el Tribunal de Contrataciones y Adquisiciones y abogado de la Gerencia Técnico Normativo (GTN) del CONSUCODE (ahora denominado OSCE). Abogado de la Oficina Jurídica y Jefe del Área de Procesos Públicos del Ministerio de Educación.

lunes, 2 de julio de 2012

DESAYUNO DE TRABAJO

Reflexionando sobre los cambios normativos que se han dado en las contrataciones públicas, me di cuenta que no se ha tratado mucho – o comentado – las implicancias, beneficios o perjuicios que éstas puedan generar; y por ello estimo oportuno crear un breve debate o intercambio de ideas el viernes 13 de julio, durante un hora (el tiempo es cruel), en Calle López de Ayala 1708 – San Borja; a través de un “desayuno de trabajo”; sin ningún costo para los que deseen participar.

Como el espacio es limitado, las ocho primeras personas que remitan un correo electrónico a: administración@imbasociados.pe, con copia a:  cireijo@gmail.com   confirmando su participación serán registradas.  

El desayuno de trabajo comenzará a las 9:00 horas hasta las 10:30 horas (hora exacta).

Saludos

CARLOS LUIS IREIJO MITSUTA

domingo, 1 de julio de 2012

LA GANANCIA EN UN PROCESO DE SELECCIÓN


En una reunión se me planteó el siguiente problema: ¿Es posible cuestionar un valor referencial que no es atractivo? Para esto me precisaron que no es que el monto no permita una ganancia a la empresa sino que ésta – la ganancia – no era buena para todo lo que deberían pasar.

En pocas palabras se me comentó que el trabajo solicitado implicaban muchas prestaciones, muchas coordinaciones con sus proveedores, con un plazo de ejecución muy ajustado que cualquier retraso con éstos generaría una penalidad; con muchos riesgos de demora para entrega del adelanto, conformidad y posterior pago, sin considerar los problemas conocidos de almacenaje que tiene la entidad y que nunca se cancelan los intereses legales por las mencionadas demoras; y finalmente, la presencia latente de un arbitraje para solucionar los inconvenientes generados por interpretaciones raras, extrañas o incomprensibles por parte de la Entidad.

En ese momento se me vino a la mente los malos negocios, y no me refiero a las transacciones donde necesariamente pierdes dinero o te falla la proyección; sino en donde aún cuando ganes algo más de lo que te costó hacer la prestación queda la sensación de que perdiste totalmente.

Veamos un pequeño ejemplo. Viene un día una empresa y te dice, conociendo tu experiencia en el tema, que quiere contratarte para que protejas a una persona en otro país. La contraprestación es de  $ 10,000.00 mensuales. El traslado lo paga la empresa, pero la estadía allí te costará aproximadamente $ 3000.00; para  no estar totalmente ajustado gastarías $ 1,000.00 más; y mandarás a tu familia unos $4,000.00, por lo que ahorras $2,000.00. No estamos considerando ningún impuesto.

La empresa te explica las condiciones del trabajo: Primero, tienes que irte a un país árabe allá en el medio oriente, dominado por extremistas islámicos ultra violentos y que realizan atentados. Segundo, tienes que proteger al embajador de un país que es considerado enemigo por estos extremistas. Tercero, los atentados tienen una frecuencia diaria y son emboscadas y asesinatos con armas de guerra, así como también coches bomba en sitios públicos y privados; específicamente locales de los países considerados enemigos. Cuarto, la estadística de muertos es de 45% para los extranjeros, y de 55% si perteneces a un país que es considerado enemigo. Quinto, la estadística indica de los que regresan después de cumplir la labor, un 25% tiene una discapacidad física. Sexto, no hay protección asegurada en dichos territorios; es decir, los vehículos son normales y no están blindados. Séptimo, ningún nacional de los países considerados enemigos quieren ir a hacer este tipo de trabajo.

Vaya, con estas condiciones, no importa cuánto pretendan pagarme, puede que no sea rentable ganar la diferencia puesto que el riesgo que voy a asumir no vale la pena y lo más probable es que muera en el intento o regrese lisiado, con lo cual en ningún caso sería bueno para mí o para mi familia.

Y fíjense bien, no es que no exista una ganancia; es decir, utilidad la vería porque recibo más de lo que me cuesta hacer la prestación; pero lo importante es si la diferencia compensa todo lo que voy a tener que hacer, pasar, sufrir, estresarme y pensar en que algo malo ocurrirá; en las condiciones en las que me plantean las cosas. Peor aún, qué pasa si la empresa que te contrata te dice que todo está bien, pero tú en el fondo, con las investigaciones que haces, te das cuenta que en el papel todo es bonito, pero en la realidad no se cumple nada de lo que está escrito; justamente lo que pasa en el Estado Peruano cuando se realiza una contratación; la Ley se supone que te protege, pero cuando debe hacerlo, se vulnera de manera flagrante, incluso los muestran como algo normal.

Claro que contratar con el Estado no implica ese tipo de riesgo mortal, sólo lo puse para que comprendiéramos mejor el supuesto que se me había planteado.

Saludos a todos.

CIM

jueves, 21 de junio de 2012

RELACIÓN DE SANCIONADOS EN EL MES DE MAYO – 2012


Mediante la Resolución 157-20123-OSCE/PRE, se publica la relación de sancionados por el Tribunal de Contrataciones en el mes de mayo del año 2012. En dicho mes se sancionaron a 23 empresas, de las cuales 11 fueron por la causal referida a la presentación de documentación falsa o información inexacta; representando el 47.82%.

Mantenemos la estadística negativa.

Saludos cordiales.

CIM

domingo, 17 de junio de 2012

LÍDERES Y CAUDILLOS


El día 16.06.2012, en el diario Gestión, se publicó un artículos de opinión bastante interesante respecto a la diferencia que existe entre los líderes y los caudillos. Dicho artículo señalaba, creo con acierto, que:

"Un líder es una persona a la que un grupo sigue, reconociéndolo como orientador; es una persona que se preocupa de formar uno o más sucesores. Un caudillo es una persona que manda, al que un grupo tiene que obedecer; es una persona que por su forma autoritaria de actuar no deja emerger sucesores, siendo la consecuencia previsible el declive de esa organización cuando el caudillo se aleja (...)"

"Un líder es eficiente en el corto y el largo plazo, mientras un caudillo lo es solo en el corto plazo y; especialmente, en situaciones de emergencia. Por esto, un líder, en situaciones de excepción, debe saber convertirse en caudillo cuando existen circunstancias apremiantes en que se requiere actuar rápido, con decisión y dando el ejemplo. Por tal motivo, un buen líder tiene la habilidad de convertirse en caudillo ocasionalmente, mientras que un caudillo difícilmente se convertirá en líder, porque no ve el largo plazo y no se imagina la organización del futuro sin él".

Lo que se ha señalado creo que describe lo que sucede en nuestras entidades públicas. En la mayoría de las ocasiones se tiene que los Jefes, incluso los servidores denominados "de alta dirección" se comportan como caudillos puesto que sólo saben mandar y están en la creencia de que todo el personal que tiene a su cargo está en la obligación de obedecer ciegamente.



La obediencia a la que me refiero está basada simplemente en el deseo de no tener problemas con sus nuevos jefes, adaptarse a la nueva gestión y trabajar sin anotar deficiencias, o incluso la corrupción. Es una situación que muchos aceptan y toleran; y ante la cual pocos se rebelan; con sus consecuencias por supuesto.

Nuestro caudillismo está también incentivado por la miserable práctica de imponer personal "de confianza" pero que está totalmente perdido en el ámbito; puede haber laborado antes en el sector público pero no tiene capacidades para hacer las cosas bien. Los nuevos jefes, en todas las nuevas gestiones, tienen ese defecto; es más, incluso en algunas ocasiones - por no decir muchas - tenemos que los que se colocan como Jefes resultan ser o muy malos profesionales, pero honestos en su defensa; o profesionales destacados pero sin ninguna regla moral; o los incapaces ladrones, sin ninguna vergüenza. Como quieras analizarlo, los tres supuestos de elección son decisiones ineficientes para una organización.
 
Estamos totalmente perdidos en lo que a la administración pública se refiere puesto que más nos preocupamos por dictar normas en lugar de verificar nuestras decisiones internas, analizar el personal que tenemos, entrenarlos, capacitarlos, liderarlos, exigirle resultados, pero con realismo, ya que no porque llegó quien se cree "la última chupada del mango" el Ministerio o la institución "ahora" sí va a caminar derecho. Es más, la deficiencia está incluso, y muchas veces, en el titular que ponemos al frente para "liderar" integralmente a la Entidad.

Nos sobran caudillos y nos faltan líderes que mejoren la administración del Estado Peruano.

CIM

miércoles, 13 de junio de 2012

RESULTADOS DEL PROCESO PARA DESIGNACIÓN DE VOCALES DEL OSCE

Hoy revisando el internet me percaté que ya salieron cinco elegidos para ocupar los cargos de vocales del Tribunal de Contrataciones del OSCE.

Los nuevos vocales son:

1.          Mario Arteaga Zegarra.
2.        Violeta Lucero Ferreyra Coral.
3.        Ana Teresa Revilla Vergara.
4.        Mariela Sifuentes Huamán.
5.        Juan Vargas De Zela.

Todos ellos fueron parte del órgano rector (OSCE)  por lo que tienen conocimientos en la normativa de contratación pública y eso nos brinda garantías de que se cambiará un poco la opinión pública tenía de las contrataciones.

No obstante, tienen un camino arduo por recorrer y una tarea titánica debido a que en el Perú, si bien he discrepado mucho con las reglas de juego que impone la normativa, la que, mantengo posición, no reconoce la realidad de las cosas y los costos que generan, no es menos cierto que las Entidades Públicas están plagadas de personas (ni siquiera los llamaré profesionales) que creen que están en una chacra y se levantan todo lo que pueden hasta que los cambian; que tienen la idea de hacer negocio y aprovecharse de las falencias del control; que utilizan el término “gestión” para liderar una pandilla cuyo único objetivo inmediato es ver cuánto pueden sacarle a las empresas. Ejemplos hay muchos, desde secretarios generales, viceministros, incluso ministros, hasta los de rango medio como los administradores, directores de abastecimiento y especialistas, sin olvidarnos de los usuarios que dirigen descaradamente una compra.

Estoy seguro que harán una labor muy buena, pero verificarán en este camino que la norma necesita un sentido adecuado y eficiente para evitar que sea el propio sistema el que avale lo que los componentes del mismo sistema pretenden distorsionar.

Saludos.

CIM


lunes, 11 de junio de 2012

LA MISA DEL INGENIERO MOISÉS WENDORFF RODRÍGUEZ

El día 06 de junio se dio la misa por el primer mes del fallecimiento del Ingeniero Moisés Wendorff Rodríguez. No suelo salir temprano de mi oficina, costumbre que tuve desde siempre y que se acentuó con el Ingeniero en las épocas cuando era su asistente; pero esta vez la ocasión ameritaba dar una excepción y dejar el trabajo, cualquiera sea éste.

Llegué a la iglesia temprano. Como no conocía a ningún pariente del Ingeniero me acomodé casi al final de las banquetas. La misa se desarrolló con normalidad y en un momento determinado un familiar del Ingeniero leyó una carta de su hijo que vive en los Estados Unidos. La carta fue conmovedora, pero a la vez muy alegre, describía al Ingeniero en esa faceta que no conocemos, la íntima, la familiar, la del padre, del esposo, del abuelo, del amigo. Al final de la carta su hijo agradeció a varias personas pues entendí que habían apoyado mucho a la familia en esos momentos difíciles; pero quedé sorprendido porque fui mencionado en los agradecimientos por las líneas que había escrito en memoria de quien había sido mi jefe.

Después de la misa conocí a la viuda del Ingeniero y a su hija, quienes me dieron una cálida recepción; así también me agradecieron las palabras escritas. No obstante lo bien que me sentí por el aprecio mostrado, y espero que no esté pecando con la vanidad, lo cierto es que lo que escribí fue porque en realidad estimé a Moisés Wendorff; porque lo quise mucho en el tiempo que lo conocí; y me gustó trabajar con él, reírme con él, fumar y tomar café con él. Escuchar sus historias y comentar sus poemas, porque quien no lo conoció no sabía que él tenía escondido, al menos en el CONSUCODE, una vena artística que se dignó en compartir conmigo. Recuerdo que le hizo un poema a mi madre por el día de la madre; al menos eso entendí cuando me lo entregó.

En mi casa fue todo un personaje, mi madre se acordó inmediatamente de él cuando le di la noticia del fallecimiento; y lo que me comentó fue: ¿Quién? ¿El Ingeniero del OSCE? ¿El que te dijo “sapo” una vez? Sí, porque mi madre conocía esa anécdota que conté; y muchas otras porque él fue siempre muy ocurrente. Y si me permiten, les contaré otra, relacionada con salir tarde del trabajo y llegar temprano. Conversando los primeros días me dijo, me gusta trabajar contigo, por tu raza, precisó, es que los japoneses llegan primero que su jefe y se van después que su jefe, algo que mi tía abuela siempre nos había inculcado desde pequeños, pero lo curioso es que si yo llegaba a las ocho y media, el comenzaba a llegar a las ocho, si yo llegaba a las ocho, el comenzaba a llegar a las siete y media, era todo un caso; y en las noches, cuando quería irme, él seguía trabajando y me demoraba en salir, así que entraba en su oficina y le decía: Ingeniero ya es tarde, nos podemos ir, y él me contestaba: “Ah, no me digas que quieres irte antes que tu jefe”, me reía; pero siempre me dejaba salir.

En la misa habían puesto una foto suya. En ella se le veía sonriente, con el uniforme del ejército que había querido y respetado. Fue como verlo nuevamente esperando decirme algo del trabajo o esperando que yo le responda alguna consulta sobre la Ley de Contrataciones y Adquisiciones del Estado; esa ley tan complicada que el Ingeniero a veces no comprendía, pero que siempre aplicó con buenas intenciones.

A todos los familiares de Moisés Wendorff Rodríguez, gracias por participarme de su misa y por las palabras de agradecimiento que no merezco por mi ingratitud y  no haberlo visitado desde que nos separamos en CONSUCODE. No obstante, reitero mi cariño a este gran personaje que siempre vivirá en mi corazón, con un cálido recuerdo.

CIM.

LA COYUNTURA EN UNA DECISIÓN DE COMPRA

Hoy una empresa me hizo una pregunta que no tenía que ver con el derecho, pero sí muy ligada a la compra pública, y me quedé pensando puesto que el razonamiento empresarial me pareció adecuado y oportuno, sobre todo porque el supuesto que se formuló “arrastraría” otros componentes de una compra que una entidad quería hacer.

La empresa me preguntó si podía modificar las condiciones que había establecido en una cotización puesto que las circunstancias en las que la había estructurado habían cambiado radicalmente. El supuesto es que la Entidad, me comentó, quiere comprar algunos bienes que se tienen que producir (fabricar, crear, producir) porque así como los piden no existen en el mercado. Hasta ese punto me pareció todo normal, bueno para el sector público que tiene la característica de pedir unas cosas que no existen y no se encuentran fácilmente o si existen son excesivamente caras por sus condiciones técnicas y contractuales.

Lo malo, me comentó el empresario, es que esa cotización tiene un mes de emitida, pero todavía ni siquiera hay vistos de que se convoque el proceso de selección. Hasta allí tampoco le veía inconvenientes considerando que las entidades públicas se toman todo el tiempo que les da la vida para hacer los trámites previos a un proceso; además que sólo se apuran cuando el año está cerrando o cuando la Alta Dirección lo pide con “suma urgencia”, cualquiera sea la urgencia.

Lo peor de todo es que el requerimiento que piden es cuantioso, es un montón de bienes los que se supone licitarán y el plazo de ejecución está alrededor de los doscientos días calendarios, lo que también es reducido para la cantidad. Hasta este momento, me parecía todo normal porque la costumbre de las entidades es pedir sin medir la cantidad, pedir tarde y por es el plazo de ejecución suele ser muy reducido.

Como todo me parecía normal, le dije que no había forma de decirle a la Entidad que estaba mal, hasta que me comentó algo que no había tomado en consideración: Es que si se convoca el proceso el otro mes, considerando los plazos de una licitación pública (los obligatorios), incluyendo elevación de las observaciones no acogidas, más los tiempos de evaluación y otorgamiento de la buena pro, el consentimiento, los días de citación y los plazos para suscribir el contrato, ya estamos a mediados de octubre; y eso que no considero; precisó, eventuales apelaciones porque el monto es cuantioso. Internamente seguía sin comprender, hasta que me indicó lo siguiente: En ese momento comienza la campaña navideña y nadie tendrá los insumos para producir esos bienes, y así se extienda el plazo de entrega, no se podrá cumplir; y si los conseguimos de los proveedores, éstos elevaran el precio debido a que para esa época ya tendrán comprometida su producción o venta; pues los privados sí pueden pactar antes; y yo, me comentó, no puedo pactar nada con los proveedores porque no sé si voy a ganar el proceso.

En ese momento me puse a pensar en que no sólo importan, para una contratación eficiente, el plazo, calidad y precio, sino también verificar las condiciones coyunturales que puede brindar el mercado para un adecuado abastecimiento de bienes. En efecto, si pides algo en un momento donde todos quieren vender y/o producir, entonces nadie tendrá insumos para darte. Los privados salvan esta situación haciendo pedidos programados con anticipación, pero los contratistas con el Estado cómo pueden adelantar acuerdos con sus proveedores cuando no saben si obtendrán el contrato; incluso después de suscribir el contrato el Estado tiene esa gran imaginación de declarar nulos los contratos, así que la seguridad en las contrataciones estatales no es el fuerte en este país, lo cual generan un riesgo inmenso para quienes ingenuamente quieren contratar con el Estado.

Un verdadero estudio de las posibilidades que ofrece el mercado también, estimo con este ejemplo, debe verificar no sólo condiciones de calidad, precio y plazo, sino cómo se mueve y desarrolla el mercado en determinadas épocas, por ejemplo campañas navideñas, día del padre, madre y escolar, y analizar el nivel de demanda de productos y/o insumos para que con ello se puede establecer una adecuada programación de sus compras. Con esa "inteligencia de mercado" podría evitarse que los precios sean elevados, no por las condiciones, no por la sobrevaloración, sino por la conyuntura.  Aquí creo que nos contentamos con convocar el proceso, pero no vemos si el momento de la convocatoria y ejecución contractual tendrán una repercusión en el plazo, calidad, cumplimiento o precio.

Saludos a todos.

CIM.